Reputación on line de Directivos ¿Googleamos?

La mayoría de personas buscamos en Google cuando nos presentan o nos hablan de un directivo de una empresa. En esa primera página del buscador, (Google actualmente con el 95% de cuota de mercado en España) los 10 primeros lugares son claves respecto a la imagen que se pueden hacer de nosotros, y esa imagen genera una reputación (Del lat. reputatĭo, -ōnis), opinión o consideración que se tiene de alguien o algo.

A diferencia de la reputación off line, que se elabora sustancialmente por comentarios y medios de comunicación en papel, la reputación on line permanece en el tiempo y es fácilmente visible y universal.

Hay ciertos datos que pueden hacer entender la importancia de la reputación on line. Según la consultora Guidance en el ámbito del consumo, internet es la principal fuente de información, con independencia de que la compra se produzca a través de Internet o no. Teniendo en cuenta además que el 88% de los consumidores buscan en la red, antes de comprar, el 67% de los consumidores miran otras opiniones en Internet, y, de éstos, el 89% reconoce que se sienten influenciados o muy influenciados por estos comentarios a la hora de tomar una decisión.

Parece temerario no establecer ciertos paralelismos a nivel profesional o personal y la incidencia de la imágen profesional en la red.

Ante la pregunta de cuándo van a “googlearnos” deberíamos distinguir entre la búsqueda casual -la que no tiene ninguna finalidad concreta- que es cuando visitan el perfil de Linkedin y después realizan un “paseo virtual” por los primeros resultados de Google y la búsqueda definida, que aparece en los momentos claves de la vida profesional como son en la búsqueda profesional de otro empleo de dirección ya sea por despido o por cierre de la compañía, dos de los supuestos habituales. Ya no sólo “googlean” los posibles interesados, también lo hace la competencia y los “head huntings”, con Internet como fuente esencial de información.

Una vez tenemos delimitado la importancia de la reputación on line deberíamos cuidar la imagen desde dos puntos de vista: Desarrollando la identidad digital propia y monitorizando los contenidos en la red.

La “identidad digital” es el desarrollo de la identidad en la red (blog, twitter, linkedin, entrevistas etc..), así podemos tener cierto control sobre nuestra reputación en los primeros puestos del buscador si se realiza adecuadamente ya que, no nos olvidemos, la reputación on line no sólo depende de nosotros. Esto no obstante, la identidad digital requiere estrategia, asesoramiento y nutrirla con tiempo, del cual no disponen la mayoría de directivos.

La monitorización es el sistema por el que se controla la red de forma constante. Estos servicios pueden ser contratados a empresas externas, pero también  existen otros  -como primer paso- prácticos y sencillos, como configurar el “google alerts” con nuestro nombre y apellidos.

Ahora bién, qué ocurre si aparece un comentario negativo en la red? Los comentarios negativos pueden proceder de empleados o de la propia competencia y debe hacerse un estudio del contenido vejatorio antes de abordar su gestión, que requiere paciencia, inmediatez en cuanto a la valoración, conocimiento y experiencia en este tipo de sucesos.

Hay que tener mucha cautela respecto a la acción a emprender porque puede causar el llamado “efecto Streisand”, que es el efecto por el que una gestión de un incidente de reputación conlleva más publicidad. (Caso Ramoncín)

Ante una agresión consideramos que debemos en primer lugar valorar el grado de visibilidad frente a terceros (en que lugar se posiciona en el buscador o en qué lugar consta la agresión – dícese un foro, revista especializada etc….). También debe valorarse el grado de influencia que puede tener el mismo, depende mucho de quién lo dice y cómo lo dice. No es lo mismo la opinión de otro directivo, de un ex trabajador o de un anónimo…... Por último debe valorarse el grado de difusión (Twitter como ejemplo de difusión masiva).

Una vez analizados los “tres grados” debemos valorar qué estrategia es la más acorde.

Podemos distinguir:

  1. Positivizar contenidos, que debe ser muy comedida para no ser contraproducente.
  2. Realizar una estrategia en Internet para posicionar por encima posiciones interesantes por encima del comentario negativo. (Sólo el 80% según Guidance pasa a la segunda página del buscador Google).
  3. Retirada legal de un contenido.

Respecto a este tercer apartado Internet no es un ámbito que escape de la Ley, existen normas que son aplicables y del estudio se requiere distinguir entre los agentes de la agresión (autor, foro, hosting, registrante del dominio etc..), tipo de agresión (injuria, calumnia, información no veraz o no actualizada, datos personales indebidamente tratados etc..).

En definitiva, la reputación on line es importante, todos necesitamos ser reconocidos y creo que debemos tener una actitud preventiva, así como estar preparados para la reactiva en caso de necesidad.

¿Googleamos?