Reputacion on line legal: Sentencia A LAS BARRICADAS. Responsabilidad por contenidos ajenos del administrador web

A través de esta sentencia, el Tribunal Supremo confirma la condena al portal alasbarricadas.org a indemnizar al artista Ramoncín por lesión a su derecho al honor, en un supuesto similar a la ya conocida Sentencia contra la Asociación de Internautas en el asunto “putasgae”.


En el presente caso, Ramoncín estaba –a su juicio- siendo gravemente insultado en dicho portal. Ante esta agresión, los abogados de Ramoncín intentaron contactar con el administrador del portal, utilizando el e-mail de contacto que ofrecía la propia web, sin ser posible obtener una respuesta por parte del administrador de la misma. Incluso se contrató a un detective para finalmente localizar el administrador del portal.


Ahora, esta sentencia da una nueva orientación a la teoría del “conocimiento efectivo” al que se refiere la LSSI en relación a los proveedores de acceso a contenidos ilícitos de terceros en su propia web.


En primer lugar, el alto Tribunal considera que no existió diligencia suficiente por parte del administrador del portal, al no permitir que el afectado pudiera tener contacto efectivo con el mismo y segundo, porque se entiende que tal administrador sí tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de los comentarios, ante agresiones tan “flagrantes”.


En relación a la exigencia de “conocimiento efectivo”, el artículo 16 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información dispone:


1. Los prestadores de un servicio de intermediación consistente en albergar datos proporcionados por el destinatario de este servicio no serán responsables por la información almacenada a petición del destinatario, siempre que:


a.     No tengan conocimiento efectivo de que la actividad o la información almacenada es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero susceptibles de indemnización, o


b.     Si lo tienen, actúen con diligencia para retirar los datos o hacer imposible el acceso a ellos.


Se entenderá que el prestador de servicios tiene el conocimiento efectivo a que se refiere el párrafo a) cuando un órgano competente haya declarado la ilicitud de los datos, ordenado su retirada o que se imposibilite el acceso a los mismos, o se hubiera declarado la existencia de la lesión, y el prestador conociera la correspondiente resolución, sin perjuicio de los procedimientos de detección y retirada de contenidos que los prestadores apliquen en virtud de acuerdos voluntarios y de otros medios de conocimiento efectivo que pudieran establecerse.


Los argumentos de la sentencia son muy claros, hacemos un breve extracto de lo que consideramos más destacable:


1.    No es precisa una resolución judicial cuando la intromisión es tan notoria, debe interpretarse la teoría del conocimiento efectivo de forma amplia, de conformidad con la interpretación de la directiva.


 


“No obsta a lo anterior el que no haya precedido ninguna resolución judicial que declarase la ilicitud del contenido de las manifestaciones y fotografía pues, debiendo interpretarse las normas -además de según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos conforme a la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente a su espíritu y finalidad (artículo 3.1 del Código Civil), es claro que en el actual mundo de las telecomunicaciones, caracterizado por la facilidad y rapidez de difusión de los datos, remitir al perjudicado a la previa  obtención de una declaración formal de ilicitud cuando la intromisión en el derecho fundamental al honor es tan notoria como en el caso que nos ocupa, en el que se emplean expresiones tales como "gilipollas..." -ya se refieran a su faceta artística, ya a su actuación en la Sociedad General de Autores y Editores- y se inserta una fotocomposición con la cabeza cortada del demandado, multiplicaría los perjuicios que se le  ocasionarían hasta el extremo de que, cuando obtuviese respuesta a la tutela judicial pretendida, aquellos perjuicios pudieran ser ya irreparables.


2.    No es diligente por parte del titular de la web establecer dificultades de contacto (registro de dominio no actualizado, e-mail no operativo y por supuesto ningún dato exigido en el 10 de la LSSI).


 


La omisión de dicha información o las dificultades u obstáculos para acceder a ella dejaría vacía de contenido la posibilidad de conocer el mismo prestador la difusión de los contenidos difamatorios por parte del afectado, ante la imposibilidad de comunicar con él y supondría una actuación poco diligente por su parte, colaborando e incluso asumiendo la difusión de un contenido difamatorio y su prolongación en el tiempo, por su actuación omisiva.